AZUMI
Por: José Luis Ortega Torres Hablar de cine de diversión en estado 100% puro, es más que un trabajo, una verdadera satisfacción. Más aun cuando nos referimos a películas que por su propuesta terminan siendo sorprendentes, como es el caso de Azumi (2003), película dirigida por Ryuhei Kitamura, realizador japonés que se ha dado a conocer de manera internacional con el recorrido por diversos festivales fantásticos de Versus (2000), su tercer película, y que aun cuando adolece de cierta coherencia narrativa, es un espectáculo de alcances visuales sorprendentes. Superando esos escollos argumentales y mejorando todavía más su estilo visual –aunado a un ritmo que no da pie a descanso–, Kitamura hace de Azumi una película que puede servir como ejemplo eficaz de lo mejor del cine de entretenimiento en la actualidad, a la vez que una referencia obligada para todo aquél cinéfago ávido de iniciarse en las lides del disfrute del cine asiático. Para aquellos que piensen en El último samurai c...